Divide el encargo en pasos concretos. El avance se mide con las etapas que marques como hechas.
Divide la meta en pasos concretos y el avance sale de contarlos, sin porcentajes a ojo. Puedes dejarla sin etapas: entonces la meta entera es su propia etapa y se cierra de una vez.
Las rachas, el decaimiento y las misiones se calculan con esta zona horaria, no con la del dispositivo. Así tu progreso no se descuadra si viajas o abres la app desde otra computadora.
Apaga las que no uses y el menú deja de mostrarlas. No se borra nada: al volver a encenderlas, todo sigue donde estaba.
Antes de juntar los cambios de dos dispositivos, o de cambiar de cuenta, se guarda aquí una copia de lo que había. No deberías necesitarla nunca; está por si acaso. Se conservan las cinco más recientes.